Laura Igualada - PTSC | El cerebro necesita las emociones para aprender
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El cerebro necesita las emociones para aprender

El cerebro necesita las emociones para aprender

Los nuevos modelos pedagógicos convierten la enseñanza y el aprendizaje en un proceso activo y dinámico.

En los últimos tiempos, la aparición de las técnicas modernas de neuroimagen ha contribuido al desarrollo de la Neuropsicopedagogía y la Neurodidáctica, que pretenden comprender qué sucede en el cerebro de las personas mientras aprenden.

“Asumir un papel activo en el aprendizaje estimula el cerebro, concretamente la parte del hemisferio derecho, vinculando con la creatividad y las imágenes”.

Las emociones también son fundamentales para aprender.

Una de las bases del aprendizaje significativo es lograr que el nuevo conocimiento sea estimulante y que esté relacionado con lo que el estudiante ya conoce, de manera que pueda insertarlo con relativa facilidad en su mapa conceptual y le confiera un sentido. En ese caso, la emoción es la llave que abre las puertas a la curiosidad, despierta el interés y agudiza la atención.

Cuando el alumno aprende de manera agradable y divertida, se despiertan en él emociones positivas, y desarrolla una actitud más proactiva, que posibilita la adecuada fijación de los conocimientos.

Es importante tener en cuenta que emociones como el estrés afectan la capacidad del cerebro para aprender, sobre todo las áreas relacionadas con la memoria.

Por tanto, para que el aprendizaje sea significativo, es importante que el estudiante adopte un papel activo en su educación y que los contenidos tengan relevancia, despertando una serie de emociones positivas que estimulen la memorización.

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